EN TU TEMPLO
Entro, Señor, en tus iglesias...
Dime,
si tienes voz, ¿por qué siempre
vacías?
Te lo pregunto por si no sabías
que ya a muy pocos tu pasión
redime.
Respóndeme, Señor, si te deprime
decirme lo que a nadie le
dirías:
si entre las sombras de esas
naves frías
tu corazón anonadado gime.
Confiésalo, Señor. Sólo tus
fieles
hoy son esos anónimos tropeles
que en todo ven una lección de
arte.
Miran acá, miran allá,
asombrados,
ángeles, puertas, cúpulas,
dorados…
Y no te encuentran por ninguna
parte.
Gusano de
Jacob (Isaías 41:14)
Daniel Nuño
Gusano de Jacob, así has llamado
a aquel que con un ángel peleó.
Pues Señor, si Jacob era un
gusano
me pregunto a su vez.... ¿qué
seré yo?
Aquel que allá en Betel vio con
misterio
la célica visión mientras
dormía,
de una escala que unía tierra y
cielo,
cual símbolo de Amor en
profecía.
Aquel que diste el Nombre de Tu
Pueblo,
el fuerte y grande nombre de
Israel,
de quien después vino el más
bello
el divino y gran Nombre de
Emmanuel.
Aquel que tuvo en Ti tantos
honores,
patriarca de un pueblo poderoso,
queriendo darle un nombre
cariñoso,
le dices Tú,.. gusanito «no
llores».
¡Señor....! y yo tan pobre, tan
mezquino,
tan falto de talento y voluntad,
me creo muy capaz, bien me
imagino
que de mi insensatez te reirás.
Tú miras lo que el hombre ve
importante,
y sólo ves en ello fantasía,
sucia abominación, do el
arrogante
ha puesto su ilusión y su
porfía....
Mas yo quiero Señor, ser un
gusano
que atraiga tu mirada cariñosa,
andar quisiera yo, solo en Tu
mano,
y hallar mi vida en Ti más
provechosa.
¡Tu voluntad, Señor la mía,
muera.
Enséñame a vivir humildemente,
yo quiero sólo hacer, lo que Tú
quieras,
cual servidor sumiso y
obediente.
Lo que yo quiero ser, Tú bien lo
sabes
mientras que esté mi vida entre
la escoria,
tan sólo un gusanito que te
alabe,
y pueda siempre proclamar tu
gloria.
Ni al orgullo ni al odio des
cabida,
sirve a otros, amando en
abundancia,
que el amor y humildad son los
que alcanzan
lo más bello y sublime de la
vida.
El ejemplo de Cristo nos invita
a amar a los demás, sin
arrogancia,
sin darle a nuestro hacer mucha
importancia
evitando lo que la envidia
incita.
Lo humilde, es compañero de lo
amable.
Las dos virtudes van
emparejadas,
brindando un fruto bello y
agradable.
Que unidas, suelen ser
sacrificadas;
La uva, para dar su vino alegre,
precisa por los hombres ser
pisada.
EN LA
PRUEBA
Daniel Nuño
Cuando algún vendaval tu vida
agite
y tu pecho el dolor tenga
oprimido,
no preguntes a Dios, «por qué
permite»
Di más bien, para qué lo ha
permitido.
Porque El tiene un propósito, y
tu herida
es sin duda un peldaño, que
aunque estrecho,
Dios lo ha puesto queriendo que
en tu vida
desarrolles tu don con más
provecho.
Si es que anhelas ser fiel,
sufre y espera.
Recuerda que el Señor te está
guiando,
y al final, cuando esfume tu
quimera,
sabrás por qué en su amor te
está probando.
Siempre no durará lo que hoy
padeces;
todo aquí en esta vida es
pasajero.
Tras la noche, radiante el día
aparece
deslumbrando hasta el último
lucero.
Sí Satán te empujara hacia el
pecado,
resiste hasta triunfar como un
valiente.
Que también Jesucristo fue
tentado
y jamás resbaló por la
pendiente.
EL PESO DEL ALMA
Daniel Nuño
Juventud que en problemas te
mueves,
amargando tu hermosa existencia.
En la lucha te falta
experiencia,
y vencer con tus fuerzas no
puedes.
Pesa mucho un problema en la
vida;
y buscando un alivio a esa
carga.
has gustado experiencias amargas
que aún han hecho más grande la
herida.
Los que viven y están a tu lado,
comprender tu dolor no han
sabido.
¿Tan difícil es ser comprendido
por los mismos que esta hora han
pasado?
Sólo Dios la respuesta ha de
darte,
porque sabe entender tu
problema.
El conoce el sencillo sistema
que podrá de tus penas librarte.
Corre a Cristo con tus
aflicciones.
El jamás te dará un desengaño.
Y las pruebas que hoy te hacen
daño,
con su amor cambiará en
bendiciones.